El informe evalúa la política de desarrollo social en México, señalando que la crisis económica de 2008 afectó gravemente el poder adquisitivo, resultando en un aumento de la pobreza al 46.2% en 2010. A pesar de algunos avances en la cobertura de servicios básicos, persisten grandes desigualdades y retos estructurales en educación, salud y empleo. Se requieren reformas integrales para mejorar el crecimiento económico y abordar la desigualdad crónica en el país.