Roma tiene una enorme importancia histórica como cuna de la civilización occidental y centro espiritual del catolicismo. Algunos de sus monumentos más famosos son el Coliseo y la Fuente de Trevi, que fue inmortalizada en la película La Dolce Vita. Caminar por Roma es como visitar un museo al aire libre, donde se pueden admirar plazas, fuentes y ruinas antiguas, como la Plaza del Campidoglio diseñada por Miguel Ángel.