El juego de Rummy se juega entre 2 y 4 jugadores con fichas numeradas y comodines. Cada jugador intenta deshacerse de sus fichas formando escaleras (tres o más fichas del mismo color en secuencia numérica) o piernas (tres o cuatro fichas del mismo valor pero de colores diferentes). La partida termina cuando un jugador se queda sin fichas, y el ganador es quien sume menos puntos al final de cuatro partidas.