El salto de altura es una prueba atlética que se originó en los juegos celtas y se incluyó en los Juegos Olímpicos en 1896 para hombres y 1928 para mujeres. Consiste en saltar por encima de una barra horizontal llamada listón utilizando solo las piernas. Los récords olímpicos son de 2.39 m para hombres y 2.06 m para mujeres, mientras que los récords mundiales son de 2.45 m y 2.06 m respectivamente.