El documento describe los grandes avances en salud y esperanza de vida logrados gracias al desarrollo de la química, especialmente en el siglo XX. La química permitió el descubrimiento de medicamentos, antibióticos y vacunas que redujeron drásticamente las tasas de mortalidad. Esto, junto con mejoras en higiene como la potabilización del agua, aumentó la esperanza de vida promedio de los humanos de 35 a 70 años.