El documento resume las enseñanzas bíblicas sobre la familia según Efesios 5:21-6:9. Explica que el orden divino para el hogar es que Dios esté a la cabeza, seguido del esposo, la esposa y los hijos. Se debe practicar la sumisión mutua, donde la esposa se somete al liderazgo de su esposo de la misma forma que la iglesia se somete a Cristo, y el esposo ama a su esposa como Cristo amó a la iglesia.