San Alfonso María de Ligorio fue un obispo y doctor de la Iglesia italiano que fundó la Congregación del Santísimo Redentor (los Redentoristas). Tuvo una conversión después de desilusionarse con la corrupción en los tribunales y decidió dedicar su vida a servir a los pobres como misionero y confesor. Escribió numerosos libros espirituales y defendió la importancia central de la oración en la vida cristiana. Murió en 1787 y fue canonizado en 1831.