San Felipe Neri ilustra la felicidad de la santidad. Nació en Italia en 1515 y desde pequeño era afable y amante de la oración. Fundó la Congregación del Oratorio y se dedicó al apostolado en Roma, donde realizó obras de caridad y dirigió conversaciones espirituales. Tuvo dones extraordinarios como curaciones y éxtasis. Murió en 1595 a los 80 años, dejando una obra imperecedera y su cuerpo incorrupto. Fue canonizado en 1622.