El documento describe la historia del Santo Cáliz desde la Última Cena hasta su llegada a la Catedral de Valencia en el siglo XV. Se cree que el Cáliz pertenecía originalmente a la familia de San Marcos y fue dado a San Pedro. Más tarde, durante las persecuciones del emperador Valeriano, el papa Sixto II lo dio a San Lorenzo para que lo escondiera. San Lorenzo lo envió a España a través de un soldado llamado Precelio. El Cáliz permaneció escondido en varias localizaciones de H