Un sacerdote recibe la confesión de una mujer misteriosa en medio de la noche. Ella relata cómo su familia esclavizó e hizo masacrar a los indígenas locales para construir una capilla, lo que la llevó a jurar colocar un crucifijo ensangrentado en el altar para unir a todos bajo Dios. Al terminar su confesión, la mujer desaparece, dejando solo el crucifijo. El sacerdote queda impactado por el encuentro sobrenatural.