La economía de Panamá depende principalmente de los servicios financieros, turísticos y logísticos, los cuales representan el 75% de su PIB. La agricultura incluye la de subsistencia para el consumo local y la ganadería comercial para la venta en el mercado. Las industrias secundarias transforman los recursos primarios, mientras que el sector terciario se compone de servicios como el comercio internacional.