Este documento describe tres tácticas peligrosas para la seducción de mujeres. La primera es conectarse con su propia masculinidad. La segunda es vivir en el momento presente sin preocuparse por el resultado. Y la tercera, la más peligrosa, es usar técnicas de fraccionamiento emocional para hacer que una mujer se sienta atraída. Se advierte que estas tácticas deben usarse con cuidado y no son apropiadas para todos.