El documento discute las soluciones al endeudamiento público en Europa. Propone la reestructuración de las deudas soberanas, especialmente de Grecia, Portugal e Irlanda, mediante la extensión de los plazos de pago y la adaptación de los intereses a la capacidad de pago de cada país. Sin embargo, la mayoría de inversores financieros rechazan esta idea por temor a provocar pánicos en los mercados. El documento sugiere que una "década perdida" en Europa para satisfacer a los bancos podría tener consec