La economía social de mercado surgió en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial como una alternativa al capitalismo y al socialismo. Se basa en una economía de mercado con intervención estatal para corregir fallas del mercado y promover la cohesión social. El Estado establece reglas para asegurar la competencia, pero también ofrece subsidios y servicios públicos para promover el bienestar general. La economía social de mercado busca lograr un equilibrio entre libertad de mercado, responsabilidad individual y justicia social.