Los buscadores son cruciales para que los usuarios encuentren información en internet, siendo Google el más dominante. SEO implica técnicas para mejorar la visibilidad de una página web en los resultados de búsqueda, destacando factores como enlaces de calidad, palabras clave y contenido relevante. Además, se deben considerar elementos técnicos como la estructura de URL, el uso de etiquetas meta y la creación de sitemaps para optimizar el rastreo e indexación por parte de los motores de búsqueda.