SINTIENDO...

Sintiendo que en mi espíritu doliente
la ternura romántica germina,
voy a besar la estrella vespertina
sobre el agua ilusoria de la fuente.

Mas cuando hacia el fulgor cerulescente
mi labio melancólico se inclina,
oigo como una voz ultradivina
de alguien que me celara en el ambiente.

Y al pensar que tu espíritu me asiste,
torno los ojos a la pampa triste;
¡nadie!... Sólo el crepúsculo de rosa.

Mas, ¡ay!, que entre la tímida vislumbre,
inclinada hacia mí, con pesadumbre,
suspira una palmera temblorosa.
jose eustacio rivers

TUS OJOS

Ojos indefinibles, ojos grandes,
como el cielo y el mar hondos y puros,
ojos como las selvas de los Andes:
misteriosos, fantásticos y oscuros.

Ojos en cuyas místicas ojeras
se ve el rostro de incógnitos pesares,
cual se ve en la aridez de las riberas
la huella de las ondas de los mares.

Miradme con amor, eternamente,
ojos de melancólicas pupilas,
ojos que semejáis bajo su frente,
pozos de aguas profundas y tranquilas.
Miradme con amor, ojos divinos,
que adornáis como soles su cabeza,
y, encima de sus labios purpurinos,
parecéis dos abismos de tristeza.

Miradme con amor, fúlgidos ojos,
y cuando muera yo, que os amo tanto
¡verted sobre mis lívidos despojos,
el dulce manantial de vuestro llanto!
julio flores


                                        El cielo está enladrillado
                                        ¿quién lo desenladrillará?
           Me han dicho un dicho,       el buen desenladrillador
   que dicen que he dicho yo.              que lo desenladrille
    Ese dicho está mal dicho,          buen desenladrillador será.
   pues si yo lo hubiera dicho,
       estaría mejor dicho,
     que ese dicho que dicen
      que algún día dije yo.



                                          Rasquín era un rascón
                                        que rascaba en una risca,
                                    con un tosco rasca risca rascador,
     Quiero y no quiero querer
                                    rasca que rasca acabó con el risco,
    a quien no queriendo quiero.
                                      rasca la risca, rascó un rincón.
       He querido sin querer
   y estoy sin querer queriendo.
    Si por mucho que te quiero,
     quieres que te quiera más,
   te quiero más que me quieres
 ¿que más quieres?, ¿quieres mas?
Cuando cuentes cuentos
                                          cuenta cuántos cuentos cuentas,
                                        porque si no cuentas cuántos cuentos
        Tres tristes tigres                           cuentas,
           tragaban trigo               nunca sabrás cuántos cuentos cuentas
       en tres tristes trastos                           tú.
      sentados tras un trigal.
      Sentados tras un trigal,
      en tres tristes trastos
           tragaban trigo
         tres tristes tigres.

                                             Doña Dírija, Dáriga, Dóriga,
      Pablito clavó un clavito                      trompa pitáriga,
     en la calva de un calvito.                   tiene unos guantes
     En la calva de un calvito,         de pellejo de zírriga, zárriga, zórriga,
      un clavito clavó Pablito.                     trompa pitáriga,
                                                   le vienen grandes.




                                                 Parra tenía una perra.
     Un podador podaba la parra                 Guerra tenía una parra.
y otro podador que por allí pasaba le              La perra de Parra
                dijo:                         subió a la parra de Guerra.
 - Podador que podas la parra, ¿qué            Guerra pegó con la porra
            parra podas?                           a la perra de Parra.
 ¿podas mi parra o tu parra podas?             Y Parra de dijo a Guerra:
- Ni podo tu parra, ni mi parra podo,        - ¿Por qué ha pegado Guerra
que podo la parra de mi tío Bartolo.       con la porra a la perra de Parra?
                                                 Y Guerra le contestó:
                                                 - Si la perra de Parra
                                        no hubiera subido a la parra de Guerra,
                                         Guerra no habría pegado con la porra
                                                   a la perra de Parra.

Sintiendo

  • 1.
    SINTIENDO... Sintiendo que enmi espíritu doliente la ternura romántica germina, voy a besar la estrella vespertina sobre el agua ilusoria de la fuente. Mas cuando hacia el fulgor cerulescente mi labio melancólico se inclina, oigo como una voz ultradivina de alguien que me celara en el ambiente. Y al pensar que tu espíritu me asiste, torno los ojos a la pampa triste; ¡nadie!... Sólo el crepúsculo de rosa. Mas, ¡ay!, que entre la tímida vislumbre, inclinada hacia mí, con pesadumbre, suspira una palmera temblorosa. jose eustacio rivers TUS OJOS Ojos indefinibles, ojos grandes, como el cielo y el mar hondos y puros, ojos como las selvas de los Andes: misteriosos, fantásticos y oscuros. Ojos en cuyas místicas ojeras se ve el rostro de incógnitos pesares, cual se ve en la aridez de las riberas la huella de las ondas de los mares. Miradme con amor, eternamente, ojos de melancólicas pupilas, ojos que semejáis bajo su frente, pozos de aguas profundas y tranquilas.
  • 2.
    Miradme con amor,ojos divinos, que adornáis como soles su cabeza, y, encima de sus labios purpurinos, parecéis dos abismos de tristeza. Miradme con amor, fúlgidos ojos, y cuando muera yo, que os amo tanto ¡verted sobre mis lívidos despojos, el dulce manantial de vuestro llanto! julio flores El cielo está enladrillado ¿quién lo desenladrillará? Me han dicho un dicho, el buen desenladrillador que dicen que he dicho yo. que lo desenladrille Ese dicho está mal dicho, buen desenladrillador será. pues si yo lo hubiera dicho, estaría mejor dicho, que ese dicho que dicen que algún día dije yo. Rasquín era un rascón que rascaba en una risca, con un tosco rasca risca rascador, Quiero y no quiero querer rasca que rasca acabó con el risco, a quien no queriendo quiero. rasca la risca, rascó un rincón. He querido sin querer y estoy sin querer queriendo. Si por mucho que te quiero, quieres que te quiera más, te quiero más que me quieres ¿que más quieres?, ¿quieres mas?
  • 3.
    Cuando cuentes cuentos cuenta cuántos cuentos cuentas, porque si no cuentas cuántos cuentos Tres tristes tigres cuentas, tragaban trigo nunca sabrás cuántos cuentos cuentas en tres tristes trastos tú. sentados tras un trigal. Sentados tras un trigal, en tres tristes trastos tragaban trigo tres tristes tigres. Doña Dírija, Dáriga, Dóriga, Pablito clavó un clavito trompa pitáriga, en la calva de un calvito. tiene unos guantes En la calva de un calvito, de pellejo de zírriga, zárriga, zórriga, un clavito clavó Pablito. trompa pitáriga, le vienen grandes. Parra tenía una perra. Un podador podaba la parra Guerra tenía una parra. y otro podador que por allí pasaba le La perra de Parra dijo: subió a la parra de Guerra. - Podador que podas la parra, ¿qué Guerra pegó con la porra parra podas? a la perra de Parra. ¿podas mi parra o tu parra podas? Y Parra de dijo a Guerra: - Ni podo tu parra, ni mi parra podo, - ¿Por qué ha pegado Guerra que podo la parra de mi tío Bartolo. con la porra a la perra de Parra? Y Guerra le contestó: - Si la perra de Parra no hubiera subido a la parra de Guerra, Guerra no habría pegado con la porra a la perra de Parra.