Este documento describe tres sistemas políticos: totalitario, autoritario y democrático. Los sistemas totalitarios se caracterizan por tener un solo partido que controla todos los aspectos del estado y la sociedad. Los sistemas autoritarios tienen un líder carismático y fuerte presencia militar, pero mantienen algunas apariencias de constitucionalidad. Los sistemas democráticos respetan los derechos individuales, la participación ciudadana, y la separación de poderes.