Este documento discute las implicaciones médicas, sociales, éticas y políticas del aborto desde varias perspectivas. Argumenta que la vida comienza en la concepción según la biología moderna, y que el feto es un ser humano, no parte del cuerpo de la mujer. También rechaza los argumentos a favor del aborto basados en la aceptación social, las malformaciones genéticas o la salud mental de la madre, señalando que estos podrían usarse para justificar otros actos inmorales. Concluye que el derecho fundamental a la vida