Rafael Correa fue elegido presidente de Ecuador en 2006 y 2009 con una plataforma de "revolución ciudadana" y "socialismo del siglo XXI". Ha concentrado el poder en la rama ejecutiva y supervisado la redacción de una nueva constitución que amplía los poderes presidenciales. Su gobierno ha tenido una retórica anti-estadounidense y se ha alineado más con líderes como Chávez, aunque también ha habido acusaciones de vínculos con el narcotráfico.