Rafael Correa fue presidente de Ecuador por 10 años desde 2007 hasta 2017. Durante su mandato se aprobaron 188 leyes que transformaron las relaciones de poder en el país e impulsaron garantías sociales. Su gobierno realizó grandes obras de infraestructura como carreteras, hospitales y escuelas, así como proyectos de energía eólica e hidroeléctricas. Sin embargo, también fue criticado por leyes que restringieron la libertad de prensa y por el impacto ambiental de algunas obras en la Amazonía.