La socialización supone la capacidad de relacionarse con los demás. Es un proceso de interacción entre la sociedad y el individuo por el cual se interiorizan las normas, valores y costumbres compartidos, se integra al individuo en el grupo, y se aprende a comportarse socialmente. La socialización contribuye al desarrollo de la personalidad y ocurre a través de la familia, la escuela, el trabajo y otros ámbitos, cumpliendo funciones como el control social y la homogeneización.