El documento describe cómo la cultura del espectáculo estadounidense comenzó a finales de la década de 1960 utilizando la televisión para mostrar su estilo de vida a otros, con el objetivo de atraer multitudes. Las Vegas se cita como un ejemplo prominente, donde los espectáculos, luces y atracciones únicas atraen la atención del público. Gracias a los medios masivos y al espectáculo, la cultura estadounidense es ahora reconocida mundialmente.