La computación ha generado avances científicos que permiten monitorear el cambio climático, pero también ha causado problemas ambientales. Las computadoras personales son una fuente de desechos electrónicos debido a su corta vida útil y los recursos que consumen como electricidad, tinta, papel y discos. Estos desechos electrónicos contaminan el ecosistema. Además, la contaminación electromagnética de las computadoras también afecta negativamente el medio ambiente.