Durkheim analiza tres tipos de suicidio: el egoísta, que ocurre cuando el individuo se desintegra de la sociedad; el altruista, que ocurre cuando el individuo se sacrifica por la sociedad; y el anómico, que ocurre durante períodos de cambio social rápido que generan falta de regulación normativa. Explica cómo cada tipo de suicidio está influenciado por diferentes factores sociales como la integración religiosa, familiar y política. Su objetivo es demostrar que el suicidio es un hecho social y no individual.