El Titanic se hundió en la noche del 14 de abril de 1912 después de chocar contra un iceberg en el Atlántico Norte durante su viaje inaugural de Southampton a Nueva York. El choque abrió brechas en el casco que inundaron los primeros compartimentos del barco. Aunque la tripulación intentó bombear el agua, el Titanic se hundió unas horas más tarde, llevándose la vida de más de 1.500 pasajeros y tripulantes.