Suecia y Haití presentan grandes diferencias sociales y económicas. Suecia es un país desarrollado con un sistema de salud efectivo, altos niveles de educación y empleo formal, viviendas equipadas, mientras que Haití es subdesarrollado con bajos índices de salud y nutrición, alfabetización y empleo formal, y viviendas temporales luego de un terremoto. Estas diferencias son el resultado de la mala distribución de recursos entre países.