BBiiooééttiiccaa 
LLeeyy ddee MMuueerrttee DDiiggnnaa ddee AAnnddaalluuccííaa 
Joaquín Hortal Carmona 
Comité de ética asistencia Granada nordeste 
8 de junio de 2014
Caso 1 
Gemelos Verbessem 
(2013) fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo 
terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio? 
-¿Sedación paliativa?
Caso 2 
Karen Ann Quinlan (1975) fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio? 
-¿Sedación paliativa?
Vídeo 
Caso 3 
La decisión de Manel (2008) fue un caso 
de: 
-¿Limitación del esfuerzo terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio? 
-¿Sedación paliativa?
Caso 4 
Ramón Sampedro (1998) fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio?
Caso 5: Medidas de soporte vital
Medidas de soporte vital
Medidas de soporte vital
Caso 6 
Hospital de Leganes 
(2005) fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo 
terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio? 
-¿Sedación paliativa?
Caso 7 
El final de Debbie (1988) 
fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo 
terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio? 
-¿Sedación paliativa?
Caso 8 
Nancy Cruzan (1990) fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio? 
-¿Sedación paliativa?
Caso 9 
Inmaculada Echevarría (2007) fue un caso de: 
-¿Limitación del esfuerzo terapéutico? 
-¿Eutanasia? 
-¿Rechazo de tratamiento? 
-¿Suicidio asistido? 
-¿Homicidio?
¡¡MMuucchhaass ggrraacciiaass!!

Taller sobre ley de muerte digna

  • 1.
    BBiiooééttiiccaa LLeeyy ddeeMMuueerrttee DDiiggnnaa ddee AAnnddaalluuccííaa Joaquín Hortal Carmona Comité de ética asistencia Granada nordeste 8 de junio de 2014
  • 6.
    Caso 1 GemelosVerbessem (2013) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio? -¿Sedación paliativa?
  • 11.
    Caso 2 KarenAnn Quinlan (1975) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio? -¿Sedación paliativa?
  • 17.
    Vídeo Caso 3 La decisión de Manel (2008) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio? -¿Sedación paliativa?
  • 20.
    Caso 4 RamónSampedro (1998) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio?
  • 23.
    Caso 5: Medidasde soporte vital
  • 24.
  • 25.
  • 28.
    Caso 6 Hospitalde Leganes (2005) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio? -¿Sedación paliativa?
  • 32.
    Caso 7 Elfinal de Debbie (1988) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio? -¿Sedación paliativa?
  • 33.
    Caso 8 NancyCruzan (1990) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio? -¿Sedación paliativa?
  • 34.
    Caso 9 InmaculadaEchevarría (2007) fue un caso de: -¿Limitación del esfuerzo terapéutico? -¿Eutanasia? -¿Rechazo de tratamiento? -¿Suicidio asistido? -¿Homicidio?
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Notas del editor

  • #7 Legal desde hace una década, la eutanasia, el derecho a morir de forma digna, es un debate social y político superado en Bélgica. De vez en cuando se conoce algún caso particularmente emotivo, pero ha dejado de ser noticia. La historia de los gemelos Marc y Eddy Verbessem, sin embargo, ha conmovido al país. Sordos de nacimiento, cuentan que lo hacían todo juntos. Estudiaron juntos, trabajaban juntos como zapateros, compartían apartamento en la provincia de Amberes... Hace unos años, compartieron un diagnóstico médico que cambió para siempre sus vidas. Padecían una enfermedad ocular degenerativa que, progresivamente, iba a dejarlos ciegos. Privados ya del sentido del oído, la idea de perder la vista resultaba insoportable para ambos. La enfermedad, que se sumó a otros problemas de salud menores, les abocaba a perder su capacidad de comunicarse entre ellos y con el mundo, además de su autonomía. Hace año y medio, tomaron la decisión de solicitar ayuda médica para morir. Su deseo se vio cumplido el pasado 14 de diciembre, en el hospital universitario de Bruselas (otro, en Amberes, se negó a colaborar). Estuvieron acompañados por sus padres y su hermano. Abordaron el momento "muy serenamente", ha explicado su médico de familia. La historia, inédita hasta ahora, ha provocado cierta sorpresa. Es una primicia mundial por tratarse de hermanos gemelos, ha destacado la prensa belga. No es, sin embargo, la primera vez que se autoriza a practicar una eutanasia a dos personas a la vez; son relativamente frecuentes los casos de parejas ancianas que deciden poner fin a sus vidas juntos. Más extraño es que, aunque la ley lo permite, se autorice una solicitud por sufrimiento psicológico y no físico. Se trata de "un caso particular", ha explicado al diario La Libre Belgique Jacqueline Herremans, miembro de la comisión federal de evaluación de la eutanasia, perola petición "responde a los criterios de la ley". La solicitud debe hacerse de forma voluntaria, por un mayor de edad y tras una reflexión sobre posibles alternativas; la segunda condición es que haya un sufrimiento, sea físico o psicológico, y la tercera que éste esté causado por una afección grave e incurable, "que también es el caso, actualmente al menos". "Muchos lectores y vecinos se preguntarán por qué mis hermanos optaron por la eutanasia. Porque hay muchos sordos y ciegos que llevan una vida 'normal'. Pero mis hermanos iban de un mal a otro, estaban cansados de luchar", ha declarado Dirk Verbessem a Het Gazet van Antwerpen. Bélgica accedió en el 2011 a 1.133 solicitudes de eutanasia; la mayoría eran enfermos terminales de cáncer. Autorizó la práctica en el 2012, junto con Holanda. Luxemburgo, el tercer país de la UE donde es legal, tuvo que reformar la Constitución para sortear la negativa del jefe de Estado, en el 2009, a firmar la ley. 
  • #12 El caso Quinlan es primero que plantea la forma de morir en la era tecnificada. El Pais: El 31 de julio de 1975, tres meses después de que Karen entrara en coma en la fiesta de cumpleaños de un amigo, al parecer después de haber bebido tres ginebras con tónica e ingerido algún tranquilizante, sus padres, devotos católicos, pidieron al hospital que desconectara a su hija del respirador artificial. El doctor que la atendía respondió que tenía "un problema moral" para ejecutar la orden de la familia, que en noviembre de ese año acudió a los tribunales para conseguir su deseo. Sin embargo, un juez del Tribunal Superior del condado negó el permiso legal necesario. Los Quinlan tuvieron que esperar hasta el 31 de marzo de 1976, cuando, en una decisión considerada histórica, el Tribunal Supremo del Estado de Nueva Jersey declaró que el respirador que hacía funcionar artificialmente los pulmones de Karen podía ser retirado "porque ningún interés superior del Estado puede obligar a la paciente a soportar lo insoportable". El 14 de mayo de ese año el respirador fue desconectado, pero Karen continuó viviendo en un estado descrito por los médicos como "crónico vegetativo".
  • #21 Ramón Sampedro (1943-1998) A la edad de 25 años sufrió un accidente, al tirarse de cabeza al agua desde una roca un día de resaca marítima, que le dejó tetrapléjico y postrado en una cama para el resto de su vida. Fue el primer ciudadano en pedir en España el suicidio asistido. Argumentaba el derecho de cada persona a disponer de su propia vida, estando incapacitado para cometer suicidio. Su petición le fue denegada porque el Código Penal entonces vigente, del Texto Refundido de 1973, no lo permitía, al igual que ocurre hoy en día con el correlativo precepto (143.4) del vigente Código Penal de 1995, cuando preceptúa que "El que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar" será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a la de prisión de 2 a 5 años (para la mera cooperación con actos necesarios) o a la de prisión de 6 a 10 años (si la cooperación llegara hasta el punto de ejecutar la muerte). Ramón murió en Boiro el 12 de enero de 1998 por envenenamiento de cianuro potásico, ayudado por su amiga Ramona Maneiro. Ésta fue detenida días después pero no fue juzgada por falta de pruebas. Siete años después, una vez que el delito hubo prescrito, Ramona admitió en televisión haber facilitado a Ramón el acceso al veneno que le causó la muerte y haber grabado el vídeo donde éste pronunció sus últimas palabras.
  • #29 2 Marzo 2005: Una denuncia anónima acusa a 15 médicos del hospital de Leganés de haber cometido “400 homicidios” en el servicio de urgencias. 10 Marzo 2005: El fiscal jefe de Madrid abre una investigación tras recibir de la consejería de sanidad dos denuncias anónimas por presunta “mala praxis” en la administración de fármacos en el servicio de urgencias. El responsable del servicio, Luis Montes, es relevado temporalmente. La investigación intenta determinar si los pacientes recibieron “dosis excesivas de fármacos” que les pudieran haber causado la muerte. 22 Marzo 2005: El consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, afirma que 25 fallecidos en Leganés recibieron "sedación irregular". Sostiene que los enfermos terminales que murieron en las urgencias del hospital entre 2004 y 2005 lo hicieron tras recibir "sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso" por parte de los médicos. 1 Abril 2005: La Fiscalía de Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que le ha remitido la Consejería de Sanidad de Madrid sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del Severo Ochoa por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales. 13 abril 2005: La Fiscalía de Madrid descarta 12 del total de 25 casos, en los que el consejero de Sanidad de Madrid observó "una sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". El descarte de estos 12 casos no significa que los fiscales hayan detectado irregularidad en los 13 restantes. 27 junio 2005: La Fiscalía de Madrid ha cribado los 73 casos de sedaciones que el consejero de Sanidad de Madrid tildó de sospechosos y denunció en los juzgados de Leganés. La fiscalía descarta en principio que haya delito en 57 casos. Sólo quedan por investigar 16 sedaciones en pacientes en fase terminal, aunque no significa que haya visto irregularidades en estos casos. 7 septiembre 2006: Un juzgado de Madrid desestima el recurso que el ex responsable de urgencias del hospital Severo Ochoa, Luis Montes, presentó en contra de su cese. La sentencia confirma la decisión del consejero de Sanidad por tratarse de la destitución de un cargo de libre designación. 17 septiembre 2006: Los médicos declaran ante el juez a los 18 meses del inicio de la crisis. Ocho médicos comparecen ante los juzgados de Leganés para defender las sedaciones que aplicaron a 15 enfermos terminales. El doctor Miguel Ángel López Vara, el que fuera número 2 de las urgencias cuando este servicio lo dirigía el doctor Luis Montes, rechaza las imputaciones contra él por "mala praxis" médica en la sedación a dos ancianas de 81 y 91 años. 15 octubre 2006: El juez que instruye el caso de las sedaciones, Rafael Rosel, cita para el día 13 de noviembre, como imputados, a otros tres médicos que trabajaron en las urgencias de este centro: José Luis Menéndez, Susana Cortijo y María del Mar Mendivil 22 junio 2007: El Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés sobresee el caso contra los ocho médicos del hospital por la supuesta sedación irregular a 15 pacientes terminales, que murieron poco después de recibir el tratamiento. "Se ha practicado mal la Medicina, pero no consta que las muertes sean consecuencias de ello", dice el juez, que no ha encontrado elementos suficientes para determinar si los fallecimientos se debieron "a la sedación indebida o a su enfermedad inicial“ 3 julio 2007: El doctor Luis Montes anuncia que recurrirá la sentencia no "contra la fundamentación jurídica" del auto de archivo, "no contra su parte dispositiva". Montes no recurre el archivo, pues éste le dio la razón, sino la explicación del juez, que sostenía que "varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles", aunque admite que no hay pruebas de que se deba "excesivamente a los fármacos prescritos". 18 octubre 2007: La fiscalía carga en un duro escrito contra la actuación de la Comunidad de Madrid y la comisión de expertos que designó a dedo por su actuación parcial en el caso Leganés, la denuncia archivada por el supuesto abuso de sedaciones en el hospital Severo Ochoa de Leganés. El fiscal apoya así el recurso de Luis Montes para que el juez del caso retire del auto de archivo la expresión que señala que cometió mala práctica. Pese a tener el caso archivado, Montes pretende así limpiar su nombre. 28 enero 2008: La Audiencia Provincial de Madrid ratifica en un auto el sobreseimiento y archivo del caso de las presuntas sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa de Leganés y ordena además que se suprima toda referencia a la posible mala práctica de los médicos denunciados.
  • #33 Se acabó Debbie La llamada se produjo en medio de la noche. Como residente de ginecología rotando en un gran hospital privado había llegado a detestar las llamadas telefónicas porque siempre me levantaban durante horas y no me sentía bien al día siguiente. Sin embargo el deber obliga así que contesté al teléfono. Una enfermera me informó que una paciente tenía dificultades para descansar, que si podía verla. Estaba en la 3ª Norte. Esa era la unidad de ginecología oncológica: no es mi lugar de trabajo habitual. Mientras caminaba con dificultad, chocando con paredes y esquinas, incrédulo, traté de imaginar lo que podría encontrar. Tal vez una anciana con ansiedad, o tal vez algo terrible. Cogí las gráficas del estar de enfermería de paso a la habitación de la paciente mientras la enfermera me daba algunos detalles apresurados: una joven de 20 años llamada Debbie se estaba muriendo de cáncer de ovario. Tenía vómitos continuos, al parecer como consecuencia de una sedación en perfusión. “Umm”, me dije. Qué triste. Cuando me acerqué a la habitación se podía oír en alto la dificultad para respirar. Entré y vi a una mujer demacrada, de pelo oscuro, que parecía mucho mayor de 20 años. Tenía oxígenoterapia nasal, una vía intravenosa, y estaba sentada en la cama sufriendo una disnea severa. Observé en la historia que pesaba 80 kilos. Otra mujer, también de pelo oscuro pero de mediana edad, estaba situada a su derecha, sosteniéndole la mano. Cuando entré ambas levantaron la vista hacia mí. La habitación parecía cargada por el desesperado esfuerzo por sobrevivir. Sus ojos estaban huecos, tenía tiraje intercostal y supraesternal con frecuentes respiraciones. No había comido ni dormido en dos días. No había respondido a la quimioterapia y se le estaba dando tratamiento sintomático únicamente. Aquella era una escena de patíbulo, una cruel burla de su juventud y potencial sin explotar. Sus únicas palabras fueron: "Vamos a acabar con esto“. Me retiré meditando al estar de enfermería. La paciente estaba cansada y necesitaba descansar. Yo no podía devolverle la salud, pero podría darle descanso. Le pedí a la enfermera que cargara 20 mg de morfina en una jeringa. Suficiente, pensé, para hacer el trabajo. Cogí la jeringa, fui a la habitación y les dije a las dos mujeres que iba a administrar a Debbie algo para que descansara, para decir adiós. Debbie miró la jeringa y apoyó la cabeza en la almohada con los ojos abiertos, contemplando lo que le quedaba del mundo. Le inyecté la morfina por vía intravenosa y escruté si el resultado se ajustaba a mis cálculos. En cuestión de segundos su respiración se desaceleró hasta un ritmo normal; cerró los ojos y su rostro se suavizó hasta parecer tranquilo por fin. La mujer acompañante acarició el cabello de la paciente, ahora dormía. Esperé al siguiente efecto inevitable: el declinar de la frecuencia respiratoria. De manera puntual, en cuatro minutos, la frecuencia respiratoria disminuyó aún más, se hizo irregular, y cesó. La mujer de cabello oscuro se irguió y pareció aliviada. Se acabó, Debbie.
  • #34 Caso Nancy Cruzan: El 11 de enero de 1983, a los 24 años, Nancy sufre un accidente de tráfico. Es reanimada pero no vuelve a recuperar la consciencia: queda en estado vegetativo persistente con respiración espontánea y sin capacidad de deglutir por lo que se le inserta una sonda de alimentación. Pasados 4 años los familiares aceptaron que no mejoraría por lo que en 1987 solictan que se le retire la sonda cosa que el hospital y sus profesionales rechazan en ausencia de orden judicial, apoyados por el Gobernador del Estado de Missuri. En 1988 se gana el caso en la Corte de Sucesión, pero se apela y la corte suprema de missouri niega la retirada: exigía que hubiera claras evidencias de que Nancy habría rechazado la alimentación de haber tenido opción. Se apela a la corte suprema de los EEUU en 1990 y esta les da la razón decidiendo que la corte suprema de missuri exigía demasiado. Pero el esta sentencia profundizaba en dos sentidos: Reconocía el derecho del paciente competente a rechazar tratamiento médico incluso aunque este significase la muerte. Se reconocía que la retirada de la sonda de alimentación no era distinta de la de cualquier otra medida de soporte vital. Respecto a pacientes incompetentes no se exigía el estandar de evidencia de clarificación y convencimiento, sino de que es lo que querría un paciente competente si se volviese incompetente por un largo tiempo. En diciembre de 1990 se le retira la alimentación tras ocho años de EVP y Nancy Cruzan murió 11 días después: el 26 de diciembre de 1990.
  • #35 Inmaculada Echevarría nació en 1955. A los 11 años comenzó a presentar los sintomas de su enfermedad, distrofia muscular, que fueron progresando muy lentamente. En 1995, con 40 años, se alcanzó el diagnostico y la progresión fue muy rápida hasta alcanzar una tetraparesia flácida e insuficiencia ventilatoria secundaria de la que dependía de forma absoluta desde enero de 1997. Era viuda y carecía de domicilio propio. Solo tenía un hijo al que había dado en adopción por las dificultades que tenía para cuidarlo. A finales de 1997 fue trasladada al Hospital de San Rafael propiedad de la Orden de San Juan de Dios, con todos los tratamientos costeados por la Junta de Andalucía. Vivió en esas circunstancias entre 1997 y 2006, estable, con algunas complicaciones resueltas y sin ninguna esperanza de mejora. Sufrió cuadros depresivos. Solo podía mover la parte distal de los dedos lo que le permitía pasar hojas y leer y comía por vía oral aunque necesitaba que le ayudasen. Se podía expresar con dificultad. En alguna ocasión expresó su deseo de que se le retirara el respirador, pero fue el 18 de octubre de 2006 cuando lo solicitó a través de una rueda de prensa: “Asumo mi enfermedad, pero no los métodos artificiales de alargarla de manera inutil, aumentado el dolor y desesperación que ya sufría y que esperaba se acabara con una muerte natural”. El equipo que la atendía estaba dispuesto a acceder a su petición, pero pidió un dictamen favorable de la comisión de ética y la dirección del hospital solicitó garantías jurídicas. El 21 de nov envió una carta a la dirección solicitando la desconexión siguiendo las indicaciones de la ley 41/2002. La comisión autonómica de ética consideró que era un rechazo de tratamiento expresado como revocación del consentimiento previamente emitido para recibir tratamiento de SV mediante ventilación mecánica el 15 de diciembre de 2006, por lo que no se podía considerar eutanasia, como inicialmente se había expresado Inmaculada. Una parte de la jerarquía católica presionó al hospital para paralizar la desconexión y finalmente Inmaculada fue trasladada a San Juan de Dios, hospital público para su desconexión el 14 de marzo de 2007, aunque fue su equipo médico el que la acompañó, sedó y trató.