El documento destaca la innovación social en el contexto del semiárido brasileño, enfatizando la participación de la sociedad civil en la construcción de estrategias para combatir la sequía. Se mencionan programas significativos, como el de un millón de cisternas, que han beneficiado a millones de personas a través de soluciones locales. Además, se enfatiza la importancia de las tecnologías sociales y la colaboración en el desarrollo de políticas públicas efectivas y sostenibles.