El documento resume los rasgos generales del relieve de España, su formación geológica y la división litológica y estructural. España tiene una elevada altitud media de 600 metros que la convierte en un país montañoso. Su relieve se formó a lo largo de varias fases orogénicas desde hace 300 millones de años hasta la actualidad. El relieve se divide en Iberia silícea, caliza y arcillosa, que se caracterizan por diferentes tipos de rocas y topografías como mesetas, cordilleras y depresiones.