La crisis económica de los años 30 y la insolidaridad internacional llevaron a la pérdida de confianza en la democracia y el ascenso de regímenes totalitarios como la Italia fascista de Mussolini y la Alemania nazi de Hitler. El fascismo italiano se caracterizó por su ideología antidemocrática y el control totalitario del Estado sobre la sociedad y la economía, mientras que el nazismo añadió el racismo y el antisemitismo, buscando la expansión alemana a costa de otras razas consider