Los agentes biológicos como virus, bacterias, hongos y parásitos pueden causar enfermedades al penetrar el organismo a través de las vías respiratoria, dérmica, digestiva o parenteral. Es importante implementar las precauciones universales para evitar el contacto de la piel o mucosas con la sangre u otros líquidos corporales potencialmente infecciosos de cualquier paciente, usando el equipo de protección personal adecuado.