La segunda guerra mundial comenzó en 1939 debido a las agresivas políticas expansionistas de Alemania y sus aliados fascistas en Italia y Japón. Alemania invadió Polonia utilizando tácticas militares revolucionarias como la Blitzkrieg, que le permitieron conquistar rápidamente varios países europeos. Para 1940, Alemania había derrotado a Francia y forzado la evacuación de las fuerzas británicas y francesas en Dunkerque, dejando a Gran Bretaña como el último país europeo en resistirse a la dominación alemana.