La conquista musulmana de la Península Ibérica fue rápida entre 711-712 debido a la debilidad de los visigodos y el deseo de botín. Se estableció un emirato dependiente de Damasco entre 714-756, seguido de un emirato independiente en Córdoba entre 756-929 que creó un estado centralizado. En 929, Abd al-Rahman III proclamó el Califato de Córdoba, que floreció económica y culturalmente hasta 1002 bajo Almanzor. Desde 1000 comenzó la