Este testimonio relata la historia de Amado Paez, un hombre mexicano que sufrió abuso sexual cuando era niño. Esto lo afectó emocionalmente y tuvo dificultades en las relaciones románticas cuando creció. Se casó pero su matrimonio terminó en divorcio. Finalmente encontró consuelo y dirección en su fe cristiana, atribuyendo a Dios el haber transformado su vida.