El Texas hold'em se originó en Robstown, Texas a principios de 1900 y se popularizó en Las Vegas en 1967. Es la variante más extendida de póquer, que se juega entre 2 y 10 jugadores repartiendo 2 cartas privadas y 5 cartas comunitarias. Existen diferentes modalidades según las apuestas permitidas, como límite fijo, sin límites o pot limit. El objetivo es formar la mejor mano combinando las cartas propias y comunitarias y ganar el bote mediante apuestas o mostrando la mejor mano al final.