1) La financiación de la Primera Guerra Mundial impuso enormes gastos a los países beligerantes que superaron los ingresos ordinarios. Esto llevó a los países a recurrir a empréstitos internos y externos, así como a ampliar la oferta monetaria mediante la emisión de billetes, lo que provocó inflación.
2) Tras la guerra, la inflación continuó aumentando en países como Francia y Alemania, lo que inició el declive económico de Europa y contribuyó al estallido de la Segunda Guerra M