Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son herramientas que mejoran la calidad de vida, pero también presentan desafíos como la falta de formación, problemas de seguridad y culturales que limitan su acceso. Existen preocupaciones éticas y de privacidad, además de una creciente brecha tecnológica que excluye a sectores de la población. Los profesionales TIC deben adaptarse a un entorno en constante cambio y globalización, lo que plantea tanto oportunidades como competencia en el mercado laboral.