Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) mejoran la calidad de vida al facilitar el acceso a la información y la comunicación, pero también enfrentan desafíos como la exclusión digital, problemas de seguridad, y la necesidad de alfabetización digital. La dependencia tecnológica y la sobreoferta de información generan preocupaciones sobre la privacidad y la ética en el uso de la tecnología. Además, el mercado laboral en el ámbito TIC exige a los profesionales una constante actualización debido a su rápida evolución y competencia global.