Este documento discute el poder de la contradicción como una estrategia efectiva para atraer la atención y diferenciarse de la competencia. Señala que las contradicciones funcionan porque los humanos son contradictorios y están en constante tensión entre lo que son y lo que aspiran a ser, y también porque los objetos y marcas pueden ser contradictorios. Propone algunos ejemplos de contradicciones como un yuppie de banca que se viste de motero los fines de semana o una heredera rica que se une a un partido antisistema, y