La tercera generación de computadoras (1964-1971) se caracterizó por el desarrollo de circuitos integrados que permitieron computadoras más pequeñas, rápidas y eficientes térmicamente. IBM lanzó la IBM 360 en 1964, marcando el inicio de esta generación y causando un gran impacto con más de 30,000 sistemas vendidos. Los clientes podían escalar fácilmente sus sistemas 360 y ejecutar múltiples programas de forma simultánea, lo que impulsó el uso de medios magnéticos de almacenamiento