El poema expresa preocupación por el futuro de los niños debido a la destrucción del medio ambiente. Describe la naturaleza idílica en la que el abuelo jugó de niño, con árboles, ríos y cielos azules, en contraste con el mundo actual "podrido" sin lugares para que jueguen los niños, debido a la contaminación y destrucción de la tierra y el cielo. Se pregunta repetidamente "¿Dónde diablos jugarán los pobres niños?" expresando alarma por la falta de