Trabajar en equipo tiene beneficios psicológicos como permitir el compañerismo y generar entusiasmo y satisfacción en las tareas. Aunque puede dar muy buenos resultados, también tiene desventajas como tomar decisiones prematuras, que un líder domine, y que las reuniones retrasen las acciones. En general, trabajar en equipo reduce la tensión al compartir responsabilidades y ver múltiples perspectivas, aunque la responsabilidad también se diluye entre el grupo.