El documento analiza cuatro obras arquitectónicas icónicas (la Torre Eiffel, la Flor de Hannover, el Capitolio de los Estados Unidos y la Torre de Pisa) y cómo se perciben de acuerdo con la teoría de la Gestalt. Según la teoría, estas obras se destacan de otras debido a su forma única y distintiva, lo que genera curiosidad en los visitantes. Además, aunque algunas parecen estructuras simples, otras pueden verse como más complejas dependiendo de la perspectiva del observador.