Los recursos pesqueros se clasifican como renovables porque pueden mantenerse y aumentar si se les cuida adecuadamente. El principal uso de los recursos pesqueros es la alimentación humana, aunque también se usan para fabricar telas, harina de pescado y otros productos. Los recursos pesqueros son abundantes si se les protege, pero pueden volverse escasos si no reciben protección. Algunos ejemplos de recursos abundantes son el sol y el aire, mientras que recursos escasos son el petróleo y el agua dulce.