La música en la Edad Media se basó principalmente en el canto gregoriano, que era monódico y a capella. Los trovadores desarrollaron una música profana que utilizaba instrumentos y lenguas vulgares. En el Renacimiento, la música profana floreció y aparecieron nuevos instrumentos. Compositores como Monteverdi y Palestrina fueron influyentes. El período Barroco trajo una música más ornamentada. Compositores clásicos como Mozart y Haydn prefirieron la simplicidad, mientras que los románticos