El Tratado de Ancón puso fin a la guerra entre Perú y Chile en 1883. Fue firmado por el gobierno peruano de Miguel Iglesias y el gobierno chileno, y terminó con la ocupación chilena de Perú tras su derrota en la guerra. El tratado cedió las provincias de Tarapacá, Tacna y Arica a Chile de forma temporal o permanente.