La Guerra del Pacífico (1879-1884) tuvo grandes consecuencias territoriales y económicas para los países involucrados. Chile ganó los territorios ricos en salitre de Antofagasta y Tarapacá, pertenecientes a Bolivia y Perú, lo que aumentó en gran medida sus exportaciones e ingresos. Perú y Bolivia sufrieron la pérdida de territorios y recursos, y sus economías se debilitaron. Bolivia además perdió su acceso al océano Pacífico.