Tres hermanas se enamoraron de un caballero que no se declaraba por ninguna de ellas. Él les escribió un poema sin signos de puntuación para que cada hermana añadiera los signos que considerara oportunos según a quién amaba. Cada hermana puntuó el poema de manera distinta indicando su amor por ella, persistiendo la duda. Cuando volvió a enviar el poema con la puntuación correcta, se reveló que no amaba a ninguna de las tres hermanas.