El documento analiza el triángulo de Sierpiński como un fractal, explorando sus propiedades como la autosimilitud y la dimensión fraccionaria mediante espacios métricos. Se define un espacio métrico específico y se aplica una función iterativa para observar cómo se forma el fractal, destacando la importancia de recurrir a una sucesión infinita en lugar de un número finito de aplicaciones. Finalmente, se concluye que el atractivo de la sucesión coincide con el triángulo de Sierpiński y se demuestra que existe una unicidad en el límite de este proceso.