El estado líquido se define como un estado intermedio entre el sólido y el gaseoso, en el que las partículas de la materia se mantienen juntas pero también dispersas, lo que permite que los líquidos fluyan y cambien de forma para adaptarse al recipiente que los contiene. Algunos ejemplos de materia en estado líquido son el agua, el mercurio y la leche. Las características físicas principales de los líquidos son que no tienen forma definida y que son fluidos, pudiendo pasar espontáneamente de un